Dirigida por Alan Sugar, Amstrad destacó por entender al usuario que no quería complicaciones. Su producto estrella fue el Amstrad CPC 464, un sistema "todo en uno" que incluía teclado, casete y monitor en un solo pack. Fue fundamental en Europa (especialmente en España) por simplificar el uso del ordenador doméstico.
La marca perdió fuerza en el sector tras el fracaso de sus primeras líneas de PCs con fallos técnicos. Finalmente, abandonaron la informática en los 90 para centrarse en las telecomunicaciones y la televisión por satélite (Sky), donde el negocio era más rentable.